¿Qué es Disfunción de Suelo Pélvico y cómo trata la fisioterapia?
La disfunción del suelo pélvico engloba un conjunto de trastornos que afectan a la musculatura, los ligamentos y los tejidos conectivos que forman el suelo de la pelvis, y cuyas consecuencias incluyen incontinencia urinaria y fecal, prolapsos de órganos pélvicos, dolor pélvico crónico y disfunciones sexuales. Aunque más prevalente en mujeres —especialmente tras el embarazo y el parto—, también puede afectar a hombres, especialmente tras la cirugía de próstata.
Anatomía y función del suelo pélvico
El suelo pélvico es un complejo sistema de músculos, fascias y ligamentos que cierra la cavidad pélvica por su parte inferior. Cumple cuatro funciones esenciales: sostén visceral (vejiga, útero, recto), continencia (control voluntario de la micción y la defecación), función sexual y estabilización de la columna lumbopélvica.
Tipos de disfunción del suelo pélvico
Incontinencia urinaria
La incontinencia urinaria de esfuerzo —pérdida de orina al toser, estornudar, saltar o reír— es la forma más frecuente en mujeres jóvenes y de mediana edad. La incontinencia de urgencia se asocia a vejiga hiperactiva. La incontinencia mixta combina ambas formas.
Prolapso de órganos pélvicos
El descenso de vejiga (cistocele), recto (rectocele) o útero (uteroprolapso) produce sensación de pesadez pélvica, presión vaginal y, en casos avanzados, sensación de un bulto que protruye por la vagina.
Dolor pélvico crónico e hipertonía
El suelo pélvico hipertónico —excesivamente tenso— puede causar dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia), vaginismo, dolor vulvar crónico (vulvodinia), dolor perineal y dificultad para la micción. Esta disfunción hipertónica requiere un abordaje opuesto al de la incontinencia: relajación y descarga del suelo pélvico.
Disfunciones en hombres
La incontinencia urinaria post-prostatectomía, la disfunción eréctil de origen muscular y el dolor perineal crónico son las principales disfunciones del suelo pélvico en hombres.
Evaluación fisioterapéutica del suelo pélvico
La evaluación incluye una anamnesis detallada de los síntomas, la historia obstétrica y quirúrgica, la exploración de la postura y la estabilidad lumbopélvica, y la valoración de la musculatura del suelo pélvico mediante palpación interna o, si el paciente lo prefiere, técnicas externas y de biofeedback. El uso de manometría perineal y electromiografía de superficie permite objetivar la función muscular.
Tratamiento fisioterapéutico del suelo pélvico
Ejercicios de Kegel y reeducación perineal
Los ejercicios de contracción y relajación del suelo pélvico —correctamente prescritos y supervisados— son el tratamiento de primera línea para la incontinencia de esfuerzo y los prolapsos leves. La fisioterapeuta especializada enseña a identificar los músculos correctos, la intensidad de la contracción y el número de repeticiones adecuado para cada caso.
Biofeedback y electroestimulación
El biofeedback permite al paciente visualizar su actividad muscular perineal en tiempo real, mejorando la conciencia y el control voluntario. La electroterapia de baja frecuencia (corriente vaginal o anal) estimula las fibras musculares tipo I y tipo II del suelo pélvico, mejorando la fuerza y la coordinación en la incontinencia de urgencia y la hipotonía perineal.
Radiofrecuencia intravaginal
En casos de laxitud de tejidos post-parto o postmenopáusica, la radiofrecuencia estimula la síntesis de colágeno en los tejidos de la vagina y el periné, mejorando el trofismo tisular y el sostén pélvico.
Trabajo postural y lumbopélvico
La relación entre el suelo pélvico, el diafragma, el transverso abdominal y los multífidos lumbares forma una unidad funcional —el cilindro de presión abdominal—. La fisioterapia trabaja la coordinación de toda esta musculatura para mejorar la continencia, reducir el dolor pélvico y restaurar la función en contextos deportivos de alto impacto.